En Alemania es muy frecuente ver en Navidad ( no tanto en
otras épocas del año ), un muñeco de madera normalmente vestido de soldado alto
y delgado, se le llama Cascanueces. No es un muñeco común en otros países en
centro Europa es donde se ha hecho más popular, como todo tiene su historia.
El escritor Hoffmann nacido en Prusia en 1776 decide
escribir un cuento llamado ” El Cascanueces y el rey de los ratones ” en el año
1816. Ernst Theodor Amadeus Hoffmann era además un hombre muy polifacético,
estudió Derecho, componía música, escribía y otras muchas cosas se le daban
bien. En este cuento la historia se desarrolla en un día de Navidad de una
familia burguesa alemana, es la hora de repartir los regalos y los dos hijos
del doctor Stalhlbaum llamados Fritz y Clara observan entusiasmados sus
juguetes.
Entonces el padrino de la niña le regala un cascanueces, un
muñeco de madera preciosamente vestido de militar, la leyenda cuenta que el
muñeco es un príncipe que se iba a casar con una princesa pero fue embrujado y
convertido en un juguete de madera, el joven en cuestión tenía la habilidad de
romper nueces con los dientes, una ratona lo había hechizado.
El autor es famoso
por la ópera” Los cuentos de Hoffmann “, compuesta el pasado siglo por
Offenbach con libreto de Barbier.
Casi un siglo después de la publicación del cuento el 18 de
diciembre de 1892, Tchaikovsky compone
el ballet ” Cascanueces ” estrenado en el Teatro Mariinski de San Petesburgo.















