domingo, 24 de agosto de 2025

La Historia de la Historieta


La historia de la Historieta es controvertida, dado que existe una fuerte discusión sobre sus inicios, en función de si se usa una definición más o menos restrictiva.


Algunas pinturas murales egipcias como la Tumba de Menna, catalogada como TT69 en la Necrópolis Tebana, (1422-1411 a.C), ciertas pinturas griegas y algunos relieves romanos como la famosa Columna de Trajano -incluso algunas pinturas rupestres o los códices Mayas, podrían ajustarse a la definición de cómic: "dibujos o figuras representando actividades o acciones", algunas de ellas incluso tienen escenas separadas, que siguen una secuencia en el tiempo.


Las primeras historietas impresas 
(Siglo XVI-1845)

La imprenta es el punto de partida de la historia del cómic para especialistas como David Kunzle​ o Pedro Porcel. Ésta se introdujo en Occidente gracias a Gutenberg en 1446, y ya desde el SIGLO XVI, en España, y luego otros países, comienzan a difundirse los pliegos de cordel y las aleluyas. Fuera de ésta, también suelen citarse El Primer Nueva coronica y buen gobierno (hacia 1615) de Felipe Guamán Poma de Ayala​ o las pinturas en serie del inglés William Hogarth (1697–1764), como A Harlot’s Progress (1732), A Rake’s Progress (1735) y Marriage A-la-mode (1745).


Fueron los humoristas gráficos ingleses del XVIII, como Isaac Cruikshank, los que desarrollaron el globo de diálogo en sus caricaturas para satirizar a sus gobernantes, pero probablemente el primer libro de historietas sea “Lenardo und Blandine” (1783) de Joseph Franz von Goez. ​ La reproducción masiva del dibujo tampoco fue posible hasta 1789, año en que se inventó la litografía, ya que esta permite la impresión directa sobre la página sin ningún proceso humano intermedio, gracias a planchas resistentes a múltiples prensados. En 1796, Jean-Charles Pellerin inicia en Francia, concretamente en la región de Épinal, una industria de producción de estampas conocida como imágenes de Épinal.


Entre los pioneros de la primera mitad del SIGLO XIX, suelen citarse a Nordquist, Bilderdijk, Thomas Rowlandson (Dr Syntax), William Chacón y George Cruikshank, aunque el popularizador del cómic moderno es el franco-suizo Rodolphe Töpffer, quien publica en 1833 su Histoire de M. Jabot, a la que seguirían otros seis álbumes. Su Ensayo sobre fisionomía de 1845 es considerado como el primer texto teórico del medio.

 

En la prensa de masas 
(1841-94)

Hay estudios que consideran la historieta como un producto cultural de la modernidad industrial y política occidental que surgió en paralelo a la evolución de la prensa como primer medio de comunicación de masas, y buscan la primera entre las reproducidas en las revistas gráficas.


Así, en noviembre de 1830 la revista Le Caricature inauguraría la tradición contemporánea de la caricatura política lanzando una campaña contra Luis Felipe «El Rey Burgués» por medio de imágenes satíricas de nombres de la talla de Daumier o Gustave Doré. El testigo de Le Caricature sería recogido por Le Charivari que expurgó la crítica política en favor del molde de simple revista de humor.


Inspirada en Le Charivari, la revista británica Punch (1841) fue el motor de la expansión mundial de la historieta al dirigirse a un nuevo sector aupado también por la revolución social e industrial: la infancia. El modelo de Punch fue imitado en todo el mundo, dando lugar en Alemania a Fliegende Blätter (1844) en la que debutaría el excepcional Wilhelm Busch, autor de Max und Moritz (1865); en Japón, a The Japan Punch (1862-87), y, lo que es más importante, en Estados Unidos, a Puck (1877), Judge (1881) y Life (1883), verdaderos campos de prueba en los que comenzaron, entre otros, Richard Felton Outcault y Frederick Burr Opper.


Surgen también series con personajes fijos, como Ally Sloper, creado en 1867 para la revista británica Judy; Famille Fenouillard, creada por Christophe para Le Petit Français illustré en 1889, y Little Bears and Tigers, del estadounidense James Swinnerton en 1892. Al año siguiente, se incorpora el color en el suplemento dominical del New York World de Pulitzer. ​ Otro destacado historietista francés es Caran d'Ache.

La modernidad (1895-1928)

En los albores del SIGLO XX el principal centro de producción e innovación en el campo de la historieta fue EE.UU, ya que los principales editores del país, Hearst y Pulitzer, la usaron para atraer a todo tipo de público, niños y adultos, incluyendo a los inmigrantes que no sabían inglés. ​ Llegaron hasta a luchar en los tribunales por su posesión y los tribunales sentenciaron en 1913 que un autor debía renombrar su serie si se pasaba con ella a otro periódico. W. R. Hearst también impulsó los recopilatorios de tiras y en 1914 fundó el Kings Feature Syndicate, la primera agencia para su distribución.


Las series germinales fueron Hogan's Alley (1895) de Outcault, protagonizada por The Yellow Kid, The Katzenjammer Kids (1897) de Rudolph Dirks, inspirada en Max y Moritz de Busch, y Happy Hooligan (1899) de Frederick Burr Opper, que se sirven progresivamente de los globos de diálogo.


Surgen también series que exploran las posibilidades cromáticas y rítmicas de la página, amén de cierto surrealismo avant la lettre, como Little Nemo in Slumberland (1905) de McCay y Krazy Kat (1911) de Herriman.

No obstante, las tiras más populares oscilan entre el humor físico del slapstick y el tratamiento de los problemas de adaptación a la modernidad de un grupo de personajes. El grupo podía ser una familia o una pareja, siempre polarizada entre un padre y su esposa o hijos o entre dos compañeros de diferente carácter. Los ejemplos más famosos son Mutt and Jeff (1908) de Bud Fisher, Polly and her pals (1912) de Cliff Sterret; Bringing up father (1913) de McManus, Thimble theater (1919) en la que Segar crearía a Popeye, y Gasoline Alley (1919) de Frank King. También surgen "girl strips", como Little Orphan Annie (1924) de Harold Gray.

En el resto del mundo, mientras tanto, siendo de destacar las originales novelas sin palabras de Frans Masereel y el surgimiento de revistas y suplementos infantiles como las británicas Chip y Comic Cuts, ambas de 1890; la brasileña "O Tico-Tico" (1905), la italiana Corriere dei piccoli (1908), la española TBO (1917) y la argentina Billiken (1919). En Japón, tras la labor pionera de Rakuten Kitazawa, triunfan historietas infantiles como Las aventuras de Shochan(1923) de Shousei Oda/Tofujin y Los Tres Mosqueteros con botas en la cabeza (1930) de Taisei Makino/Suimei Imoto. El uso internacional de los globos no se generalizaría hasta la belga Zig et Puce (1925) de Alain Saint-Ogan.

 

La aventura continúa 
(1929-42)

La Gran Depresión de 1929 impulsaría una renovación temática y estilística en la historieta estadounidense, de tal manera que, a pesar de la aparición de notables series de comedia como Li’l Abner (1934) de Al Capp, los siguientes años estarían marcados por las tiras de aventuras, tras el éxito de Buck Rogers (1929) de Dick Calkins, Mickey Mouse (1930) de Floyd Gottfredson o Dick Tracy (1931) de Chester Gould, lo que propició que series anteriores como Wash Tubbs (1924) de Roy Crane, y Tim Tyler's Luck (1928) de Lyman Young, derivaran hacia el nuevo género.

Flash Gordon (1934) de Alex Raymond, Príncipe Valiente de Harold Foster y el Tarzán de Burne Hogarth, ambos de 1937, potenciarían un grafismo realista y elegante, cercano a la ilustración, en detrimento del grafismo caricaturesco habitual hasta entonces, pero, lo que es más importante, sustituyeron definitivamente lo episódico por la continuidad, tornando fundamental el suspense en la última viñeta para fidelizar lectores.

Mientras tanto, Paul Winckler había fundado en 1928 y en París la agencia Opera Mundi para distribuir el cómic norteamericano en toda Europa. Ante revistas como Le Journal de Mickey (1934) sólo pudieron resistir:

     v  Las revistas franco-belgas como Junior o Coeurs Valliant que incluían una historieta de aventuras con un grafismo característico: Tintín, creado en 1929 por Hergé. Pronto se sumará a ellas Le Journal de Spirou, revista nacida en 1938 en Marcinelle (Bélgica), que hoy en día se sigue publicando y en la que habrán de trabajar todos los grandes maestros del cómic franco-belga.

v  La italiana, donde el gobierno prohíbe en 1938 las series de EE. UU. y triunfa en su lugar Dick Fulmine de Vincenzo Baggioli y Carlo Cossio, así como un nuevo formato apaisado, el cuadernillo de aventuras.

v  La revista Beano en Gran Bretaña. En Japón, por su parte, destacan series de aventuras infantiles como Speed Taro (1930-33) de Sako Shishido, Ogon Bat (1930, de Ichiro Suzaki/Takeo Nagamatsu y Las aventuras de Dankichi (1934), de Keizo Shimada, así como la tira Fuku-Chan (1936-), de Ryuichi Yokohama.

También en 1934 se empezaría a distribuir Terry y los piratas de Milton Caniff, quién adoptó el nuevo lenguaje del cine tomando muchos de sus recursos como el plano americano e imitaciones del plano-secuencia, y llevó la lógica de la continuidad al extremo: las tiras diarias se conectaban entre sí y con el dominical pero, además, la serie se podía leer sólo con las páginas dominicales o, también, sólo con las diarias.

El guionista Lee Falk desarrollaría series como The Phantom en 1936 y Mandrake el mago en 1939, pero la historieta en prensa comenzaría pronto a acusar un duro golpe, el de los comic-books con material original, que aunque surgidos en 1929 con "The Funnies", triunfarían gracias al éxito de los superhéroes, el primero de los cuales sería Superman en 1938 y al que siguen otros como Batman en 1939 o el Capitán América y La Mujer Maravilla, ambos en 1941. No muy diferentes de las más recientes tiras de aventuras, pronto se dejarán imbuir del espíritu bélico de la Segunda Guerra Mundial, presentando en muchas ocasiones nombres o uniformes relacionados con sus símbolos nacionales, y enfrentándose a los enemigos del país. Esto les permitió lograr un gran éxito comercial, pero también causaría el cierre de la mayoría de sus títulos al finalizar la guerra. Parecida suerte correrían historietas bélicas japonesas como Norakuro (1931-41) de Suihou Tagawa. ​ Más renovador se muestra Spirit (1940) de Will Eisner.

 

La Edad de Oro 
(1943-62)

Debido a la guerra, se prohibió la importación de "comic books" estadounidenses en el Imperio británico, lo que permite un breve florecimiento de la producción autóctona en Canadá o Australia. Tras el conflicto, la Historieta estadounidense se encuentra en su cénit, con unas ventas enormes y con un público compuesto por niños, adolescentes y adultos jóvenes, tanto masculinos como femeninos. Sin embargo, enseguida va a tropezar con graves limitaciones: de formato, para las tiras de prensa, y temáticas, para los comic books.

En la prensa, se impone la llamada daily strip (‘tira diaria’), que ocupa uno de los fragmentos horizontales de una página de contenido heterogéneo y puede ser, dependiendo del género, una narración completa o serial. También había publicaciones de página completa los domingos, aunque los autores eran diferentes. Esto impuso una limitación espacial a diálogos y acción, perjudicando a los cómics más realistas, como Johnny Hazzard (1944) de Frank Robbins y Rip Kirby (1946) de Alex Raymond; en los años venideros las tiras más importantes adoptarían predominantemente protagonistas orientados a la infancia, aunque con una fuerte carga intelectual, como Nancy (1938) de Ernie Bushmiller, Barnaby (1942) de Crockett Johnson, Pogo (1948) de Walt Kelly, B.C. y Peanuts (1950) de Charles Schulz, con su mundialmente famoso Snoopy.

En el comic book, se alcanzaba una gran variedad temática, triunfando los de ciencia ficción ("Planet Comic", desde 1940), crímenes (Crime Does Not Pay, desde 1942); funny animals (con el gran Carl Barks al frente), terror (Frankenstein Comics, 1945), romance (Young Romance, desde 1947) y westerns, destacando sobre todo los publicados por la empresa EC Comics, dirigida desde 1947 por Wiliam Gaines. En 1954, los ataques del psiquiatra Fredric Wertham y de un Subcomité del Senado para la Investigación de la Delincuencia Juvenil provocaron caídas generalizadas de ventas y la creación por parte de las editoriales supervivientes de The Comics Magazine Association of America, que instituyó el Comics Code Authority (en la práctica una forma de autocensura).

En Argentina, destacan las revistas humorísticas Rico Tipo (1943) y Tía Vicenta (1957), así como el inicio de su propia tradición de historieta de aventuras, obra de Héctor Germán Oesterheld junto a dibujantes como Francisco Solano López (El Eternauta, su obra maestra, de 1957); Hugo Pratt (Sargento Kirk de 1952 o Ernie Pike de 1957), y Alberto Breccia (Mort Cinder, de 1962), aunque su mercado entra en crisis a partir de entonces.

La historieta franco-belga, dividida generalmente en dos escuelas, la de Bruselas y la de Charleroi, aporta series como Blake y Mortimer (1946) de Edgar P. Jacobs, Lucky Luke (1946) de Morris, Jerry Spring (1954) de Jijé, Tomás el Gafe (1957) de André Franquin o Los pitufos (1958) de Peyo. En 1959, los franceses Goscinny, Uderzo y Charlier, lanzan al mercado la revista Pilote después de varias tentativas para buscarse un hueco en el panorama de las publicaciones juveniles lideradas por Spirou y Tintín. Su éxito y el de su personaje estrella, Astérix el Galo, fue inmediato y la convirtió en la revista de referencia del cómic franco-belga.

Desde Manga Shonen (1947), que fue la primera revista infantil dedicada en exclusiva al manga, Osamu Tezuka, impuso su esquema de largas epopeyas y diversificó su producción en múltiples géneros, amén de combinar un mayor dinamismo con abundantes efectos sonoros. Con un grafismo muy diferente, nada disneyano, encontramos a autores como Machiko Hasegawa, creadora de la tira Sazae-san (1946-74), Kon Shimizu o Shigeru Sugiura.

Finalmente, se renueva en Estados Unidos el interés por los comic-book de superhéroes gracias a títulos como La Liga de la Justicia (1960), Los Cuatro Fantásticos (1961) o El Hombre Araña (1962), muchos de ellos creados por Stan Lee/Jack Kirby. La revista MAD (1952) también se convierte en un éxito, pero en general puede decirse que "el grueso de la producción norteamericana, para la segunda mitad de los años sesenta, ha bajado de nivel y se halla por debajo de la producción francesa o italiana".

 

Una nueva conciencia 
(1962-87)

A partir de 1962, se afianza una nueva conciencia del medio, sobre todo en Francia e Italia, de tal forma que los intelectuales ya no lo abordan desde una perspectiva propia de la Psicología social, sino desde la Estética ​ y se crean instituciones para su estudio como el CELEG (Centre d’Etude des Littératures d’Expression Graphique), y el SOCERLID (Société d’Etudes et de Recherches des Littératures Dessinnées), que lanzan sus propias revistas. Se celebran también congresos italianos como los de Bordighera (1965) y Lucca (1966 ), así como una monumental exposición de historietas estadounidenses y francesas en el Museo de Artes Decorativas del Palacio del Louvre (1967) y una Bienal Mundial de la Historieta, en el Instituto Torcuato Di Tella (1968).

Muchas de las nuevas historietas están orientadas, además, hacia un público cada vez menos juvenil:

v  Las  heroínas fantaeróticas Barbarella (1962), Valentina (1965) o Jodelle (1966);

v  El fumetto nero italiano que nació en 1962 con Diabolik;

v  El nuevo western franco-belga representado por Blueberry (1963) y Comanche (1969);

v  El relanzamiento del terror en EE. UU. por parte de la Warren con sus revistas Creepy (1964), Eerie (1966) y Vampirella (1969).

v  El gekiga japonés, cuyo estilo se aleja del de Disney y trata nuevos temas como el horror, el erotismo, los yakuzas y los samuráis. Es el caso de Lobo solitario y su cachorro (1970)

Por su parte, los italianos Guido Crepax y, ya en los años 80, Milo Manara y Serpieri cultivan sin apenas disimulo el cómic erótico. Se experimenta también con la composición de la página , como hacen el propio Crepax o Jim Steranko. Surge también un importante movimiento contracultural, tanto en Estados Unidos como Japón, del que surgirían autores como Robert Crumb o Sanpei Shirato que en 1964 patrocinaría la única revista underground de la historia del manga, Garo.

Aún se crean sin embargo series clásicas como Modesty Blaise (1963) de Peter O'Donnel/Jim Holdaway; Valerian, agente espacio-temporal (1967), de Christin/Mezières, o Corto Maltés (1967) de Hugo Pratt, mientras que otras como Mortadelo y Filemón de Francisco Ibáñez emprenden su etapa de mayor éxito.

En el mayo de 1968, la revolución llega a la revista francesa Pilote: Los dibujantes jóvenes dan un auténtico golpe de Estado y consiguen hacer, de lo que era una publicación infantil, todo un cómic de vanguardia. En 1974, algunos de estos autores, como Moebius, deciden lanzar su propia revista de ciencia ficción que se llamará Métal Hurlant, que se convertirá en un modelo a seguir por europeas y estadounidenses. Una de estas revistas, la británica "2000 AD" (1977) será el caldo de cultivo de toda una hornada de nuevos autores británicos que a partir de 1982, vendrían a revitalizar el comic-book de superhéroes estadounidense con obras como "Watchmen" (1986), de Alan Moore/Dave Gibbons, junto a nativos como Frank Miller.

Con retraso, se produce también un boom del cómic adulto en España que pronto pasa a estructurarse "por escuelas identificadas con las revistas Cairo, El Víbora y Madriz".​ En general, puede decirse que muchos autores buscan un lector más adulto, como los franceses Tardi o Lauzier, el español Carlos Giménez, el serbio Enki Bilal, el italiano Vittorio Giardino o los argentinos Carlos Sampayo/José Muñoz, dando lugar al fenómeno de la historieta de autor. En Estados Unidos, nacen las primeras editoriales independientes aprovechando la institución del sistema de venta directa a librerías (1976), un redivivo Will Eisner populariza el concepto de novela gráfica a partir de su Contrato con Dios (1978) y surgen autores alternativos como Dave Sim con Cerebus (1977), los hermanos Jaime, Gilbert y Mario Hernández de Love and Rockets (1981) y Stan Sakai con Usagi Yojimbo (1984).

Y es que aunque la Historieta se desarrolla en otros ámbitos, como el mundo árabe y siguen produciéndose obras muy populares, como las del guionista Jean Van Hamme (Thorgal, 1977 y XIII, 1983) o Los pasajeros del viento (1980), de François Bourgeon, poco a poco va dejando de ser un medio masivo en la mayoría de los países, creándose formatos más caros, tales como álbumes o revistas de lujo. En Japón, en cambio, la editora Kōdansha ha cambiado con su revista Shōnen Magazine la pauta de periodicidad mensual a semanal, multiplicando la producción y reduciendo costes, y se atrae también a público femenino con obras como La Rosa de Versalles (1972) de Riyoko Ikeda o Candy Candy (1975-79) de Kyōko Mizuki/Yumiko Igarashi.

 

La expansión del manga 
(1988-presente)

En 1988, gracias al éxito de las versiones en dibujos animados de Akira (1982-93), de Katsuhiro Otomo y Dragon Ball (1984-95) de Akira Toriyama, la historieta japonesa empezó a difundirse internacionalmente. Al día de hoy, el manga se ha consolidado en la sociedad occidental, llegando a ser imitado por autores estadounidenses y europeos y dando lugar a movimientos como el amerimanga o la nouvelle manga. Historietistas japoneses, como Jirō Taniguchi, ganan prestigiosos premios internacionales y lo que es más importante, la población juvenil occidental ha vuelto a interesarse masivamente por el medio, como no ocurría en Europa desde la postguerra.

Por otra parte, son muchas las editoriales de Europa y Estados Unidos dedicadas al mercado de la Historieta, si bien las revistas y el comic book han ido perdiendo fuerza en favor del álbum y la novela gráfica. Del mismo modo, las experiencias de edición independiente de los 70 y 80 se transforman en un sólido sector del mercado, afianzándose editoriales como Fréon en Bélgica, Cockroach en China, Fantagraphics Books y Drawn and Quarterly en Estados Unidos, L'Association o Cornélius en Francia, Atrabile en Suiza, etc.

Las obras de autores como los estadounidenses Peter Bagge, Daniel Clowes y Charles Burns, los franceses David B., Philipe Dupuy y Charles Berberian, la iraní Marjane Satrapi o la israelí Rutu Modan, que a menudo se autoeditan y tienden hacia el costumbrismo (incluso autobiográfico) o la historieta experimental, pronto empiezan a recibir premios como el Pulitzer otorgado al Maus de Art Spiegelman en 1992 e incluso a serializarse en suplementos tan prestigiosos como “The New York Times Magazine". Algunos de estos autores no pretenden alejarse del gran público ni de los géneros más clásicos. Un buen ejemplo sería La Mazmorra, de Trondheim y Sfar, que se inscribe dentro del subgénero de la fantasía heroica. Tampoco los artistas fundadores de Image Comics en 1992, con series como Spawn o The Maxx. Del mismo modo, la editorial DC Comics fundaría oficialmente la línea Vertigo en 1993 para acoger la obra de autores británicos como Neil Gaiman o Grant Morrison.

Otro destacado fenómeno de estas dos últimas décadas es la aparición de los webcómics gracias a la generalización de Internet, que han permitido el desarrollo de formatos específicos del espacio virtual (como el infinite canvas, ‘lienzo infinito’), además de una difusión más fácil de las historietas. Paradójicamente, ha sido el clásico formato de la tira de prensa el que se ha revelado como más idóneo para la pantalla. Entre las publicadas en prensa, destaca Calvin y Hobbes (1985) de Bill Watterson. El gran superventas del mercado francés también está protagonizado por un infante: Titeuf, cuyo álbum duodécimo, alcanza prácticamente medio millón de ejemplares vendidos en 2008.



domingo, 17 de agosto de 2025

Miseria de Dolores Reyes

Sinopsis

Cometierra eligió dos cosas: un barrio nuevo y no volver a usar su poder adivinatorio nunca más. Rodeada de desconocidos, sale poco a poco de su encierro, y aprende a manejarse en su nuevo entorno, al tiempo que aguarda el nacimiento de su sobrino, hijo de su hermano Walter y de su novia, Miseria. Es precisamente esta última quien, viendo en el don de Cometierra una lucrativa posibilidad económica, la anima a recuperar las visiones que le permitían encontrar a gente desaparecida. Para ello, Cometierra tendrá que resolver casos recientes y antiguos, desvelar secretos de su historia familiar y poner su vida en las manos de una bruja más poderosa...

“Si las mujeres nos juntamos, ahí está nuestra fuerza...”


Opinión Personal

Miseria" de Dolores Reyes es la segunda parte de su libro Debút "Cometierra". Este libro a diferencia del primer libro esta hablado a dos voces. Tenemos a Miseria la novia de “el Walter”, el hermano de Cometierra, un personaje que ame desde que apareció porque sin duda es una chica muy hermosa y muy pendiente de los demás. En esta ocasión la vamos conociendo un poquito más de su vida y vamos transcurriendo su embarazo, un embarazo adolescente con muchas dudas e incertidumbres. Hay una escena donde Miseria va sola a un hospital para pedir unos controles por su embarazo y la tratan horrible. Cuántas mujeres embarazadas y no también te traten mal como si tuvieras la culpa de ser mujer. Si señores, el pensamiento machista está en todos lados, pero tampoco generalizo a todos, quiero aclarar eso. La autora señalo en esta escena una realidad que suele suceder y más en futuras mamás. Pero gracias a las amistades que encuentra Miseria pudo superar este embarazo y ame la amistad que tiene ella con "Tina" un personaje muy bello y con una historia fuerte.

Como les dije está escrito a dos voces y la otra parte tenemos a "Cometierra" quién con ella vamos superando sus miedos a su don, más si los que leyeron el primer libro recordaran que ella se fue de su barrio con el Walter y Miseria para tener una vida nueva fuera de la tierra. Pero Miseria le remarca todo el tiempo que su don es muy importante (lo cual lo es) encontrar gente desaparecida y más mujeres víctimas de femicidios es un don sumamente importante, ojala existiera "Cometierra" por todas las chicas que todavía siguen desaparecidas o no tuvieron justicia.

En este libro todavía ella sigue soñando con su maestra "Ana" quien la sigue cuidando y más ahora que "Cometierra" se ganó una enemiga demasiado siniestra, la portada les da un dato central cuando lo comiencen a leer
🔮

 Esta novela sigue el ritmo del primero como el "Realismo Mágico" pero tiene presente muchos más realidades y a su vez la vida de los personajes. Conocemos el verdadero nombre de "Cometierra" (que no se los pienso decir
🙊 para que lo descubran cuando lo lean), pero no así el de "Miseria" y "el Pendejo" 😅 como lo nombran al bebé de Miseria. A su vez tenemos los "amores" de Cometierra. Si, aparece otro chico en su vida llamado "Lucas" junto a una perrita muy bella llamada "Polenta". Lucas me cayó súper bien y sigo sospechando de Ezequiel (si me preguntan si Ezequiel vuelve en este libro, pues también los voy a dejar con la intriga).

Lo cierto que ame este libro de principio a fin ambos libros de Dolores Reyes les recomiendo leer porque toca temas de una realidad muy triste con personajes en la cual muchos se pueden identificar y ni hablar de las reflexiones que contiene dignas para un debate. Y antes de terminar esta reseña necesito expresarme diciendo ¡URGENTE UNA TERCERA PARTE! 


Sobre la Autora


Dolores Reyes, nacida en 1978 al oeste de la provincia de Buenos Aires, es una escritora argentina conocida por su novela Cometierra. Es profesora de enseñanza primaria y también estudió griego y culturas clásicas en la Universidad de Buenos Aires. Vive en la zona oeste del Gran Buenos Aires, donde ejerce la docencia y escribe. Su novela Cometierra, publicada en 2019, ha sido traducida a numerosos idiomas y ha recibido elogios de la crítica. Además de su trabajo como escritora, Reyes es docente y militante feminista, y madre de siete hijos.

Reyes nació y creció en la zona oeste del Gran Buenos Aires, donde reside actualmente. Estudió Profesorado de Enseñanza Primaria en el Colegio Normal 10 y griego y culturas clásicas en la UBA. Su novela Cometierra ha sido finalista en varios premios literarios y ha tenido una gran acogida, tanto en Argentina como en el extranjero, siendo traducida a varios idiomas. Actualmente, está trabajando en un libro de cuentos, además de su segunda novela, "Miseria", publicada en 2023.


Es una autora que aborda temas sociales relevantes, especialmente la violencia de género y la búsqueda de personas desaparecidas, a través de una prosa potente y original. Su obra ha sido elogiada por su capacidad para conectar con el lector y generar una reflexión profunda sobre la realidad que narra.

domingo, 10 de agosto de 2025

El Juego del Calamar 3



La tercera y última temporada de la serie de televisión surcoreana distópica, suspenso, supervivencia y horror El juego del calamar, comercializada como El juego del calamar 3, fue desarrollada para televisión por el escritor y productor de televisión coreano Hwang Dong-hyuk. La temporada es producida por Netflix. La temporada se estrenó el 27 de junio de 2025.


La temporada del programa está protagonizada por Lee Jung-jae, Lee Byung-hun, Wi Ha-joon, Im Si-wan, Kang Ha-neul, Lee Jin-wook, Park Sung-hoon, Yang Dong-geun, Jo Yu-ri y Kang Ae-shim. En la temporada, Gi-hun y los jugadores luchan por sobrevivir en juegos cada vez más letales, que tienen consecuencias nefastas. In-ho da la bienvenida a los VIP mientras su hermano Jun-ho continúa la búsqueda de la isla, sin saber que hay un traidor entre ellos.


Hwang declaró en diciembre de 2021 que estaba discutiendo una tercera temporada con Netflix. La tercera temporada fue confirmada para el 1 de agosto de 2024 como la temporada final, con fecha de estreno en 2025. Cuando Hwang estaba pensando en la idea del final de la tercera temporada, pensó en la tercera temporada como el final. Creía que con esa historia, podía contar todo lo que quería contar a través de la historia de Squid Game y también desde la perspectiva de Gi-hun como personaje, y que no necesitaba más historias a partir de aquí.



Hwang originalmente imaginó la segunda y tercera temporada como una sola, pero las dividió porque tenía demasiados episodios para una temporada. Según Hwang, después del final de la segunda temporada, veremos a Gi-hun una vez más como un hombre cambiado en comparación con las dos temporadas anteriores y "en una encrucijada muy crítica".Según Hwang, la temporada revelará cómo Hwang In-ho (Lee Byung-hun) se convirtió en el Líder. Hablando sobre la temporada, Hwang habla sobre cómo esta pone énfasis en "cómo [las personas] deben preservar su humanidad en medio de esta intensa competencia", pero introdujo juegos "que podrían mostrar lo más profundo de la humanidad", buscando "juegos muy intensos que saquen a relucir la esencia humana". También habló sobre cómo los cambios que experimentarán Gi-hun y Myung-gi serán "dramáticos" y cómo el bebé de Jun-hee será muy relevante "no solo para Jun-hee, sino [también] para el destino de todos".


Hwang había escrito originalmente la temporada para que terminara con Gi-hun escapando de los juegos, ganara o no, junto con otros, y visitando a su hija, pero sintió que este final "no encajaba conmigo" dada la situación actual. Modificó la historia para incluir a Jun-hee y su bebé, para que Gi-hun pudiera sacrificarse por el futuro del bebé, al que Hwang veía como un símbolo de la siguiente generación.




Lee Jung-jae y Lee Byung-hun repetirán sus papeles como Gi-hun y el Líder, respectivamente, junto con otros que repiten sus papeles de la segunda temporada, que son: Kang Ha-neul, Park Sung-hoon, Im Si-wan, Yang Dong-geun, Park Gyu-young, Jo Yu-ri, Kang Ae-shim, Lee David y Roh Jae-won, ya que la temporada reanudará el juego de la segunda temporada. Cheol-su, el novio-muñeco-robot gigante igualmente aterrador de Young-hee, fue presentado en la escena poscréditos de la segunda temporada y aparecerá en la temporada junto con un nuevo juego.



Cate Blanchett aparece en un cameo al final del último episodio, interpretando a una reclutadora para la versión estadounidense de los juegos. Hwang comentó que "tener a una mujer como reclutadora sería más dramático e intrigante", y con Blanchett: "Necesitábamos a alguien que pudiera dominar la pantalla con tan solo una o dos palabras, que es exactamente lo que hizo [...]. Si Gong Yoo es el reclutador coreano, pensé que sería la persona ideal para la reclutadora estadounidense, aportando un final breve pero cautivador e impactante a la historia".​ Lee consideró que la escena reflejaba la naturaleza de El juego del calamar, que "a pesar de todos los nobles esfuerzos de tanta gente, el mundo sigue siendo como era antes".Aunque algunos medios de comunicación como Variety y The Hollywood Reporter creyeron que esta escena final podría ayudar a preparar la producción estadounidense planificada de El juego del calamar que David Fincher ha sido programado para dirigir, Hwang dijo que no planeó que esta escena hiciera tal conexión, ya que no había escuchado ninguna palabra oficial sobre la versión de Fincher. 


¿El Juego del Calamar está inspirado en hechos reales?


En 1986, Corea del Sur no estaba pasando por una buena situación, ya que se encontraba en guerra, situación que fue aprovechada por militares de alto rango, y quiénes organizaron los juegos conocidos como “Kulei Kulei”



Se llevaban a chicos, mujeres, hombres y abuelos a campos ultra secretos, dónde los sometían a estas a desafíos aterradores, desde juegos de supervivencia en entornos peligrosos, hasta pruebas de resistencia física y mental.


Tuvo lugar en un búnker en tierra de nadie en Corea del Sur donde las personas eran rehenes y debían completar varios juegos para sobrevivir. El anfitrión con pensamientos inhumanos nunca fue encontrado. Según las imágenes que se pueden encontrar en la web, los uniformes son muy parecidos a los de la serie, con la única diferencia de que estos eran azules.



El Juego del Calamar es ficción, pero el mismo creador de la serie reveló que el personaje 456 y su historia están inspirados en un evento real, que terminó en violencia y sangre. Lo que vive y sucede con 456 está inspirado en la huelga de Ssangyong Motor que sucedió en el 2009.


Lo sucedido en la huelga muestra que la vida puede tomar giros inesperados de la noche a la mañana y que esto puede dejar a muchas personas en situaciones desesperadas y pensando que no hay una salida.



"La sensación de urgencia, la sensación de crisis que pesa tanto en la vida cotidiana de las personas, permite que cualquiera se identifique fácilmente con Gi-hun. Que yo abordara los problemas de la competencia ilimitada de la sociedad a través de juegos infantiles, ese contraste atrajo a mucha gente", dijo Hwang Dong-hyuk en una entrevista para el New York Times.



De acuerdo con People, en enero del 2009, la Shanghai Automotive Industry Corporation de China, que controlaba a la compañía coreana Ssangyong Motor, se declaró en bancarrota. Como resultado, cientos de personas se quedaron sin trabajo y sin ingresos, otros 2,000 terminaron renunciando voluntariamente y, unos meses después, la compañía anunció que realizaría otro recorte masivo que afectaría a todavía más personas.


Al enfrentarse con esta realidad y con la pérdida de los ingresos que les permitían mantener a sus familias, los empleados realizaron una huelga que se extendió por 77 días, y que provocó enfrentamientos violentos entre los trabajadores y la policía, en los que incluso se utilizaron balas de hule y tasers para intentar disipar a la multitud. Según el reporte de People, muchos medios llegaron a reportar que el lugar parecía una zona de guerra.


Eventualmente, las autoridades ordenaron cerrar el suministro de agua de la planta en la que se están realizando las protestas y se lanzó una orden judicial para detenerla. Esto llevó a que se realizara un acuerdo que permitió al 48% de los trabajadores conservar sus trabajos, pero muchos de los involucrados terminaron en una especie de lista negra, lo que significaba que no tenían oportunidades de trabajar con otras grandes compañías coreanas.


Esos trabajadores que estaban en la “lista negra” fueron acumulando deudas, muchos llegaron a perder sus pertenencias e incluso sus casas, otros murieron por los altos niveles de estrés y algunos incluso se quitaron la vida por las presiones y las dificultades. En la serie, 456 acepta ser parte del juego después de perder su trabajo y de acumular una gran deuda que no puede pagar, y que afecta su posibilidad de ser parte de la vida de su hija, y el resto de los jugadores que estaban ahí con él también tenían deudas que eran imposibles de pagar, y arriesgar sus vidas en un juego sangriento parecía la única opción.