Cometierra es una de las series a tener en la mira desde ya y las próximas semanas. Es una adaptación de la novela homónima de la autora argentina, Dolores Reyes; desde su publicación en 2021, se convirtió en una de las obras más notables de la nueva ola de realismo mágico escrito por mujeres latinoamericanas.
Protagonizada por Lilith Curiel en el papel protagónico de Aylín o “La Cometierra” y más talentos emergentes como Max Peña e Iván Martínez, la serie disponible en Prime Video estrenó el 31 de octubre y ya se posiciona entre las tendencias de la plataforma de streaming en México. Es una historia con esencia local que toca sensibles fibras sociales, como las conversaciones acerca de las desapariciones forzadas y los feminicidios.
Cometierra cuenta la historia de Aylín, una adolescente que descubre un poder sobrenatural a raíz de sucesos trágicos: puede localizar a personas desaparecidas cada vez que come tierra. Esta cualidad la llevará a involucrarse en la búsqueda de su maestra desaparecida. En el proceso se encontrará con obstáculos muy oscuros y descubrirá que la magia vive incluso en la cotidianidad.
El libro de Cometierra fue publicado en 2021. Dolores Reyes lo escribió a partir del dolor que sentía sobre las desapariciones forzadas, utilizando como símbolo metafórico la tierra: “la tierra que habitamos nos conoce […] lo que hago es construir una suerte de nexo entre la tierra y esos buscadores de seres queridos que faltan, de desaparecidos. Si hay una constante en nuestro país es que no alcanza con matar al otro, hay que hacerlo desaparecer”, dijo la autora para un programa de televisión argentino.
Mientras que la novela está ambientada en los suburbios del conurbano bonaerense de Argentina, la serie se ambienta en la Ciudad de México.
Lilith Curiel interpreta el papel principal de Aylín, una joven con el poder sobrenatural de encontrar personas a través de la tierra. Por otro lado, Yalitza Aparicio interpreta a Emma, maestra y amiga de Aylín que desaparece y desencadena los sucesos sobrenaturales que rodean la historia.
Al elenco también se suman Harold Torres como Ezequiel, un policía que se convierte en aliado de Aylín cuando ella le revela sus habilidades. Por otro lado, Erica Lynn Cunanan interpreta a Vero, quien se convierte en amiga de Aylín.
La serie también reúne a actrices posicionadas en la escena mexicana. Mabel Cadena interpreta a Lourdes, la fallecida madre de Aylín; mientras que Arcelia Ramírez es Romana.
La serie Cometierra logra algo difícil: trasladar a la pantalla ese realismo mágico áspero y visceral que atraviesa el libro de Dolores Reyes. La historia se mueve en un territorio donde lo cotidiano y lo sobrenatural conviven sin estridencias, con una crudeza que no romantiza el dolor, pero tampoco le quita su dimensión poética. La serie respeta ese clima denso, barrial y casi ritual que hizo tan potente a la novela, y se apoya mucho más en las atmósferas y silencios que en explicaciones innecesarias.
Sin embargo, recomiendo leer el libro antes de ver la serie. No solo porque la experiencia literaria es más profunda e íntima, sino porque la adaptación deja entrever ciertos detalles y revelaciones que en la saga literaria recién se comprenden del todo en Miseria, el segundo libro de Dolores Reyes. Para quienes aún no avanzaron en la historia, esos pequeños spoilers pueden quitar parte del impacto y del misterio que el universo de Cometierra construye con tanta paciencia.
En definitiva, la serie funciona y tiene identidad propia, pero el corazón de esta historia sigue latiendo con más fuerza en las páginas del libro. Leer primero y mirar después no es una regla, pero en este caso, es casi un acto de justicia literaria.
Bienvenido al espacio más íntimo de tu hogar: el baño. Aquí, donde la desnudez y la vulnerabilidad se entrelazan, la piel queda expuesta y los miedos cotidianos emergen sin aviso, como una cucaracha escalando por la ducha o una rata asomándose por la esquina. Pero no te detendrás solo en esos sustos superficiales. Este libro explora los temores profundos y reales que acechan en la rutina diaria, esos que realmente nos quitan el sueño.
¿Qué pasa cuando esos miedos se vuelven realidad? Aquí, se revelan las inquietudes más oscuras de la vida ordinaria, esas que, a diferencia de los demonios celtas que jamás encontraremos, tienen una probabilidad escalofriante de suceder.
Con un lenguaje sencillo pero cargado de belleza, cada historia busca sembrar la semilla del miedo, una que germinará lentamente, capa tras capa, mucho después de haber terminado de leer. Aquí no hay morbo, solo una profunda exploración de los claroscuros que acechan en los rincones más anodinos de nuestra existencia. Porque, al final, la verdadera amenaza está en lo cotidiano, en lo que no vemos venir, y en aquello que menos sospechamos.
❤Muchas gracias a Creativa Ediciones por el ejemplar de la obra y la confianza para reseñarlo❤
“Si hay algo que aprendí es que no tenemos que decir en voz alta
nuestros miedos...”
OPINIÓN PERSONAL
¿Son de leer libros de relatos?
«Cucarachas en el baño : y ratas en la alacena» de María
Cecilia Cabrera es un libro que contiene 49 microrelatos. Por cierto, escribir
microrelatos es un gran desafío y la autora lo logró excelente ya que hace que
el lector lo dejé con ganas de más y a su vez satisfecho.
Van a encontrar todo tipo de historia de terror como
"Miedos en voz alta", Thriller como "Carne bajo tus uñas",
algunos que otros bastante picaresca como "El sesenta y nueve", a su
vez lo que te dejan pensando en la realidad como "No quería ir a la
fiesta" y lo que más abarca en este libro es el humor negro como
"Mariposa tornasolada". Todavía me sigo riendo de ese relato, porque
justamente mientras estoy escribiendo esta reseña mi vecino con su música
fuerte para todo el barrio (todos los fin de semanas ) me hace recordar mucho
este relato pero quédense tranquilos/as no le va a suceder lo mismo me
arruinaría el jardín.
Lo cierto son relatos para valientes porque algunos
relatos pueden parecerles un poquito fuertes como "Firulais" así que
si van a leer este genial libro tengan un poquito la mente abierta y disfrutar
de cada relato, porque van a pasar un buen momento con todos sus sentidos
posibles y algunos te dan ganas que sigan con una historia más larga porque dan
el pie para una genial novela.
La verdad que disfrute mucho de este libro, cuando lo
comencé no quería dejar de leerlo por lo que hice el esfuerzo de leerlo un poco
más despacio para poder disfrutarlo como se lo merece.
Es una lectura ligera e ideal para un estudiante
universitario que esta preparando un final (como yo ) que necesita un poquito
de calma en su cabeza entre los apuntes. Como son cortos te da el tiempo justo
para seguir estudiando mucho más relax y obviamente también se los recomiendo
para los que no están estudiando y aman este tipos de libros e historias.
SOBRE LA AUTORA
Cecilia (1978) es escritora y profesora en Letras. Actúa, escribe teatro, microficciones y vende productos veterinarios. Pero es humorista. La mirada critica y cáustica de la realidad impregna sus muchas actividades. Escibrió en las revistas lalalanew.com y Proyecto Bohemia, de Resistencia, y en Cultura Colectiva, de México.
Monologuista y libretista de 50 funciones de stand up en sala 88 y en el 37° y el 38° Encuentro y Fiesta Provincial del Teatro del Chaco (2015-2016). Autora de la experiencia teatral Las calles cuentan lo que las cosas callan (2022) sobre casos policiales de la ciudad de Resitencia (Chaco). También en 2024 participa con su obra Ratas en la alacena del Bifestival de Autoras Nea, en formato de narración oral de sus ficciones breves.
A Cecilia le gustan los salames, pero detesta a Borges.
Run (conocida en pantalla como Corre en español ) es una película estadounidense de suspenso y terror psicológico de 2020 dirigida por Aneesh Chaganty y escrita por Chaganty y Sev Ohanian. La película está protagonizada por Kiera Allen como Chloe Sherman, una adolescente con discapacidad y educada en casa que empieza a sospechar que su madre Diane ( Sarah Paulson ) guarda un oscuro secreto sobre su crianza.
Diane Sherman da a luz prematuramente a una hija, a quien visita en una incubadora rodeada de personal hospitalario. Diecisiete años después, Diane lleva una vida tranquila con su hija, Chloe, ahora adolescente. Debido a las circunstancias de su nacimiento, Chloe padece arritmia , hemocromatosis , asma y diabetes , además de parálisis parcial. Usa silla de ruedas, toma varios medicamentos a diario y recibe educación en casa de su madre.
Una mañana, mientras buscaba chocolate en una bolsa de comestibles, Chloe encontró un frasco de pastillas verdes con el nombre de Diane en la etiqueta. Sin embargo, cuando Chloe inspeccionó el frasco más tarde, encontró una etiqueta con su nombre pegada sobre la original. Chloe intentó buscar el nombre de las pastillas (Trigoxin), pero descubrió que la casa no tenía conexión a internet; Diane se encontraba sentada en la oscuridad detrás de ella, junto a un router desconectado . Al día siguiente, Chloe marcó un número al azar desde el teléfono del dormitorio de su madre y le pidió al desconocido que le contestara que buscara el medicamento. Él le dijo que era un medicamento para el corazón y que todas las imágenes del medicamento mostraban una pequeña pastilla roja.
Chloe le pide a Diane que la lleve al cine. Durante la película, mientras finge ir al baño, corre a la farmacia de enfrente. El farmacéutico revela que las pastillas verdes son un relajante llamado Ridocaína, que solo está aprobado para perros. Cuando Chloe pregunta qué pasaría si una persona tomara el medicamento, el farmacéutico le informa que podría paralizarle las piernas. Al darse cuenta de que su madre podría estar administrándole medicamentos para impedirle caminar, Chloe comienza a hiperventilar. Diane entra corriendo y seda a su hija para llevarla a casa.
Chloe se despierta en la cama y encuentra la puerta de su habitación cerrada con llave desde afuera mientras Diane está haciendo un recado. Al darse cuenta de que tiene la casa para ella sola, Chloe escapa de su habitación arrastrándose hasta el techo, llegando finalmente a la habitación de su madre y rompiendo la ventana con un soldador y un poco de agua. Empieza a tener un ataque de asma y apenas logra arrastrarse hasta su habitación y recuperar su inhalador. Intenta usar la rampa de su silla de ruedas automatizada para bajar las escaleras, pero descubre que Diane ha cortado el cable de alimentación. Chloe se ve obligada a tirar su silla de ruedas por las escaleras y cae accidentalmente, sufriendo heridas leves, pero también descubriendo que puede mover un dedo del pie debido a que no ha tomado la Ridocaína en unos días.
Afuera, calle abajo, Chloe ve un camión de correos y corre a detenerlo; le explica su situación a Tom, el cartero, quien accede a ayudarla. Diane se detiene y Chloe le pide que llame a la policía. Tom confronta a Diane y le dice que no puede llevarla a casa. Al cerrar la furgoneta para llevarla a la comisaría, Diane aparece y la apuñala con una jeringa sedante. Chloe se desmaya y, al despertar, está en el sótano de su casa, con su silla de ruedas encadenada a un poste de acero.
Mientras está en el sótano, Chloe descubre todas las fotos de su infancia, que la muestran caminando, así como un certificado de defunción de una niña llamada Chloe que murió dos horas después de su nacimiento y un artículo sobre una pareja a la que le robaron a su bebé del mismo hospital. Cuando Diane entra, Chloe la acusa de enfermarla deliberadamente y exige la verdad. Diane insiste en que todo lo que hizo fue para ayudar y proteger a Chloe y cuando Chloe acusa a Diane de envenenarla, Diane dice que la salvó, mientras llena una jeringa con disolvente de pintura , diciendo que la hará olvidar. Chloe se arrastra y se encierra en un armario. Asustada, pero al darse cuenta de que Diane quiere matarla, Chloe se traga el contenido de una botella de organofosfato , lo que obliga a Diane a llevarla rápidamente a un hospital.
Chloe despierta en una cama de hospital, intubada y apenas capaz de moverse. Diane insiste en que le den de alta a su hija, pero los médicos se niegan hasta que un profesional de la salud mental la evalúe. Chloe le hace una señal a una enfermera, quien le trae un crayón y papel. Mientras Chloe intenta escribir "MAMÁ" en el papel, se activa un código azul y la enfermera sale corriendo. Armada con una pistola, Diane se cuela y ata a Chloe a una silla de ruedas para escapar; la enfermera encuentra la cama vacía y avisa a seguridad del hospital. Mientras Diane, presa del pánico, intenta encontrar una salida, Chloe logra mover el pie y sujetar la silla. Chloe responde que ya no la necesita. Diane afirma con saña que sí. Diane apunta con su pistola a los guardias de seguridad, acorralada, y recibe un disparo en el brazo, lo que la hace caer por las escaleras.
Siete años después, Chloe, ya adulta, aún depende de su silla de ruedas, aunque puede caminar distancias cortas con un bastón. Visita a Diane en un centro penitenciario, quien está confinada en una cama de la enfermería, y empieza a hablar de la vida que se ha forjado, incluyendo a su marido (Ara), sus hijos (Annie) y su carrera. Habla de la preferencia de sus hijos por sus abuelos, sugiriendo que Chloe se reencontró con su familia biológica. Chloe saca tres pastillas de Ridocaína envueltas en plástico que tenía escondidas bajo la lengua y le dice a Diane que todavía la quiere antes de pedirle que abra bien la boca.