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viernes, 29 de octubre de 2021

INICIATIVA: Léeme un Cuento - Mastique Despacio

 


Buenas y escalofriantes noches del mes de octubre 🎃 mes que festejamos Halloween y como muchos sabrán Plegarias en la Noche siempre espera este festejo con mucha ilusión, por eso se me ocurrió que este año salga sus típicos cuentos de terror de los viernes por la noche a otros espacio, así que les cuento un poco de que va esta iniciativa de “Léeme un Cuento”.



Es muy simple todos los viernes de octubre a las 22 hs de su país publicar un cuento de terror, pueden publicarlo escrito o con un vídeo leyéndolo,  puede ser de su autoría o de algún autor que les guste (no se olviden de mencionar de quien pertenece), llevando por supuesto el Banner de la iniciativa y nombrando a Plegarias en la Noche, para que más bloggers quieran participar y llenemos este hermoso espacio en un lugar terrorífico 💀



Espero que se animen así mientras vamos por sus espacio a pedir dulce también nos llevamos un buen susto 👻


Mastique Despacio



Autora: Adriana Cloudy


Esta es una historia tan terrible como insólita. El tipo de historias donde el escritor se pregunta cuánto de la imaginación es responsable del relato o si, para su condena, se trata de su espíritu disfrazado de inspiración que se asoma a su mente vomitando vestigios de recuerdo. Le susurra una tragedia. Le recuerda haberla vivido y lo señala como testigo de aquellos terribles hechos. Se niegan a permanecer guardados en lo más oscuro del inconsciente y se muestran en grotescas pesadillas.

Vuelven, para ser convertidos en un inocente relato de terror.


🎃🎃🎃


La invitación para asistir a una cena en el castillo había sido recibida con excesiva algarabía en la casa del nuevo alcalde. La esposa del magistrado esperaba ansiosamente aquel evento; desde que su marido fuera designado para ocupar un puesto en esa región tan lejana y hostil. Frente a sus amistades tuvo que fingir que estaba orgullosa de que su marido hubiese sido elegido para administrar los recursos de una región tan pequeña e insignificante. Nunca habría admitido que esperaba un puesto mejor para él. Delante de su marido, porque se reconocía a sí misma como una esposa leal y dispuesta a convertirse en una estoica columna que sostendría el prestigio político de su cónyuge, aparentaba conformidad con el nuevo rumbo de sus vidas. Se trasladó junto a sus cuatro hijos repitiéndose interiormente que sería una eventualidad pasajera. Que la astucia de su marido sortearía fácilmente la responsabilidad y podrían regresar en menos de cinco años. Eso era una promesa. Había aprovechado una noche de sábanas tibias y húmedas para conseguirla. Y le recordaba a diario, como le había prometido evitar permanecer en ese sitio demasiados años. Al principio, tuvo ganas de llorar, y no solo por verse alejada del círculo social al que estaba acostumbrada. La casa era demasiado pequeña y contaba apenas con dos sirvientes. Ni bien se habían instalado en la comarca  tuvo que aceptar que  sus hijos no podrían convivir con esa gente. Comenzaron los inconvenientes y perdió las esperanzas de recibir al menos una visita con  su mismo nivel intelectual. No obstante, al enterarse de que todavía residía un miembro con sangre aristocrática, sintió que desde el cielo le ofrecían la oportunidad de sumar un importante escalón social. 




El castillo seguía imponente cerca de las montañas. Pertenecía a un excéntrico y solitario Duque. Que nunca daba señales de presencia en las reuniones de la comarca. Dos años fueron necesarios para que el dueño del castillo, que por tradición popular seguía siendo considerado una especie de mecenas, tuviera la delicadeza de darse a conocer formalmente, y reconociera el poder que ejercía su marido. El Duque jamás se había presentado frente a ningún político. Pero su alcurnia no lo eximía de las obligaciones tributarias y también había tenido que someterse a las nuevas normas de recaudación de impuestos establecidas por su marido. No obstante, los infelices campesinos habían acudido en repetidas ocasiones  con sus lamentos a las puertas del castillo. Siempre hambrientos y enfermos, subían el sendero acompañados de sus hijos y o de los ancianos enfermos. Casi nada quedaba en los graneros. Nada que los campesinos pudiesen haber ahorrado. Todo era recaudado y enviado a la ciudades principales. De esta manera, el invierno sorprendió al pueblo sin reservas de comida. La cosecha del verano había sido confiscada como pago adelantado de los impuestos anuales. Esta precariedad se reflejaba en la mesa del aristócrata. El Duque se disculpó porque la cena constaría solamente de un único plato principal, que consistía en un estofado preparado por el cocinero, según sus órdenes, siguiendo una vieja receta familiar a la que apelaban en los inviernos más crudos para mantenerse saludables.




La pareja ocupo su lugar frente a un periodista y un comerciante dedicado a las exportaciones. La conversación no tardó en derivar en el presente económico del país. El Duque había dado albergue a muchos coterráneos que habían perdido su casa por una ley que obligaba a cada trabajador que explotara las tierras a dar un porcentaje de su ganancia anual, y no importaba si las cosechas resultaban buenas o malas. En caso de no poder solventar el compromiso, sus bienes eran confiscados convirtiéndose en propiedad pública a disposición del alcalde.

 

—Los campesinos deben que entender que todo aquel que tiene el privilegio de trabajar asume un compromiso. Sin impuestos no habrá el progreso...

 

—Concuerdo—lo interrumpió el Duque— Pero debo reconocer que es una pena ver a muchos de nuestros ciudadanos morir de hambre. Ellos nunca llegarán a ver ese progreso que usted menciona.

 

—Para sentir el calor del sol hay que estar dispuesto a soportar la tormenta—añadió la esposa del alcalde. El periodista, levantando la copa de vino, agregó antes de dar un buen sorbo: — Y no hay duda que estamos dentro de una tormenta que arrasa.

 

—El campesino criado en pobreza es conocedor de esta desventaja y por eso su trabajo debe ser el que más alto precio pague—explicó el alcalde justificando su proceder como administrador—, para asegurar que en el futuro esto no vuelva a suceder hay que compartir lo más preciado que uno tiene. Sin ese sacrificio será imposible poder disfrutar de las futuras ganancias.

 

— ¡Hay que entregar todo para asegurar un futuro con felicidad!—exclamó el comerciante. Aunque no admitió ser el responsable de los altos precios a los que sometía a los pobladores. Compraba por monedas y vendía por lingotes.

 

El Duque miraba fijamente al alcalde que hablaba tan rápido como comía. No parecía comer ansiosamente sacudido por el hambre, como hace un mendigo cuando se le entrega una hogaza de pan, masticaba de la forma que lo hace una persona que desea seguir hablando lo antes posible. Su esposa se dedicaba a pasear la mirada por los muebles del salón y cada tanto sonreía. Como no era de caballeros dejarla fuera de la conversación, el comerciante, le solicito su opinión.

 

—Bueno...es mi esposo quien entiende de política. Yo solamente me ocupo de la casa y de mis hijos...

 

—Son cuatro varones—mencionó el Duque—, he tenido noticias sobre ellos.

 

—Seguramente que sí, señor Duque. Mis hijos están bajo tutela de un destacado profesor que viene todos los días a darles clases particulares...

 

Los chicuelos eran tan antipáticos, egoístas y mezquinos como sus progenitores. Esos niños no debían esperar a las mieles del futuro, ya disfrutaban de un generoso presente. Además de que se dedicaban a burlarse de los otros niños y romperles los juguetes cuando se descuidaban.

 

—Procuramos que sean unos niños educados y felices. El futuro por el que mi esposo trabaja es para ellos, para cada niño...

 

La orgullosa madre siguió enumerando cualidades de sus polluelos que solamente ella apreciaba, hasta que la interrumpió su marido.

 

— ¡Por supuesto! Cuando asumí mi cargo, terminé con el derroche que se veía en las calles. Los animales comían tan bien como las personas. Por eso tuve que ser duro y directo con los campesinos.

 

—Que los jóvenes más fuertes tengan que irse del pueblo por la falta de comida, ¿también estaba planeado?— acotó el periodista tratando de ensartar una espina en la conversación, porque nada le agradaría más que lograr que el Duque terminara rompiéndole la cara al alcalde.  Las bodegas del castillo estaban tan vacías como la de cualquier hogar pobre del pueblo. Había estado dando de comer a cada ciudadano y ofreciendo refugio a las familias sin casa. El castillo tenía sus sótanos colmados de huérfanos y viudas.

 

—Esos miserables no quieren trabajar lo suficiente—sentenció el alcalde metiéndose un pedazo de pan en la boca para luego sacarse un pequeño pedazo de cebolla de entre los dientes—.No hay lugar para el egoísmo en el progreso de un nación.

 

—Le recomiendo que mastique despacio—exclamó sonriendo el Duque—la carne no suele ser tan tierna en este tipo de recetas.

 

—No podemos quejarnos de este manjar—dijo el magistrado mirando con picardía a su mujer—, ¿verdad, querida?

 

—Para nada. Ha sido un platillo sublime. Le pediré la receta si nos molestia, señor duque, antes de irnos.

 

Dos sirvientes sujetando una enorme bandeja de plata con una cubierta ingresaron al salón. Esperaron un gesto del Duque para ubicarla en medio de la mesa. La destaparon con suavidad, para dejar a la vista de los invitados la cabeza cortada de un niño. Era el hijo menor, y el más regordete de los cuatro hijos del alcalde, quien reposaba sobre la plateada charola. Su tierna carne había sido el ingrediente del único plato principal.




El Duque se puso de pie y levantó su copa.

 

—Quiero decir a su favor, ¡qué está la mejor carne que he comido en mi vida!— fijó su mirada hacia un invisible horizonte —Vamos a realizar un brindis por el señor alcalde y su esposa, quienes han compartido lo más preciado que tienen con nosotros. La carne humana ha mantenido a mi familia en tiempos difíciles, aplaudo que hayan sido comprensivos al aceptar mi invitación. Ambos pregonan en pos de un futuro más grande para nuestra región, el sacrificio. Y teniendo en cuenta que todavía conservan tres hijos más, estoy seguro de que nuestro porvenir será brillante. Gracias, por compartir con nuestra humilde comarca la misma sangre y sudor sobre el que usted construye ese prodigioso futuro.

 

— ¡Es un asesino!—gritó la mujer del alcalde cayendo al suelo.

 

—Mi estimada señora, usted tenía la libertad de rechazar esta cena. Fue su marido quien nos obligó a retomar esta ancestral costumbre. No me negará que las tradiciones también son parte de un futuro feliz.





28 comentarios:

  1. Genial relato, me gusto mucho. Yo tambien participo en la inciativa ya publique mi relato. Te mando un beso

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    1. Y enseguida voy a leerte y comentarte amiga 🤩🤩🤩

      Un beso

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  2. Buen provecho!😂
    Voy a leer los demás relatos que acompañaron esta iniciativa.

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  3. Yo publiqué un cuento por esta iniciativa pero no pude llevarme la imagen.

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  4. Hola, Tiffany, paso a dejarte mi enlace por si es preciso. Con más tiempo, iré leyendo a todos, incluida a ti.
    Un beso y espero que la noche haya sido "TERRORÍFICA" :-) y llena de relatos escalofriantes.

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    1. El enlace :-9
      https://latrastiendadelpecado.blogspot.com/2021/10/el-angel-vivo.html

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    2. Y si que lo fueron *-* muchas gracias a todos por haberse sumado <3

      Un beso!!!

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  5. "La venganza es un plato que se sirve frío". Estupendo relato con final ¿feliz? es que debo ser mala persona o es que se que es pura ficción. ¿Lo es verdad? Abrazossss

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    1. Jajaja ay Ester me hiciste reír pues se podría decir que es un poco de ficción y un poco real jejeje.

      Abrazos!!!!

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  6. Que bueno, me imagino la cara de ese alcalde asqueroso y su mujer jjaja, El duque dio el golpe de gracia.
    Me gusto, gracias por traerlo a tu casita. Un besazo y felicidades a la autora.

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    1. Imagínate que la autora se inspiro para hacer ese alcalde en un expresidente que tuvimos hace poco en Argentina jajaja.

      Un besazo amiga!!!

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  7. ¡Hola Steffany
    Me ha dejado helada el hilo narrativo de la historia. Es fluida, espeluznante y muy entretenida. Pobres chiquillos y ¡vaya tradición ancestral más aterradora!
    Olvidé anoche postear el mío ayer.
    Un abrazo!

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    1. Tiffany, Yessy jajaja suele confundirme con las Steffany pensando que mi nombre es un apodo de ese nombre pero en realidad es mi nombre >_< jajaja me alegra que te haya gustado la historia *-* ya pase por tu casita a leer tu historia y la ameeeeeee *-* muchísimas gracias Yessy por sumarte a esta Iniciativa <3

      Un abrazo!!!

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    2. Hola Tiffany!
      Claro que sí, disculpas. Es la primera vez que confundo tu nombre. Siempre tengo cuidado de no hacerlo. Pasa que tengo una amiga llamada Steffany y se me pasó. Va otra disculpa, no volverá a pasar.
      Un abrazo!

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    3. Disculpada preciosa era broma ya sabía que te habías confundido jejeje

      Un abrazo gigante y Feliz Halloween!!!

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  8. Ya me parecía que venía por ahí, aunque sospeche que se iban a cenar a la esposa del alcalde. Terrible pareja, que pedía sacrificios para los demás. Y tuvo el sacrificio, muy en persona,

    Quedará saber si se rebelaran, por sus restantes hijos. O si serán cómplices.

    Terrorífico relato el que elegiste.

    Besos hacia tu noche.

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    1. Hay que agradecerle a la autora que todos los años nos deleita con una colaboración de alguno de sus relatos de terror :D

      Besos amigo.

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  9. con el titulo del relato ya me venia sospechando por donde iba la historia, pero definitivamente no me esperaba que se tratara del hijo del alcalde, creí que seria las esposa o el mismísimo alcalde, simplemente maravilloso ajaja

    Gracias por compartirlo con nosostros
    Besos!!!

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    1. Que bueno que te haya gustado esa vuelta del final :3

      Besos linda y Feliz Halloween!!!

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  10. Hay que tener cuidado con las exigencias que muchas veces vienen cargadas en contra.
    Mira que no soy muy lectora de estas historias tan negras y oscuras pero voy conociendo autores y veo que imaginación, o tal vez realidad, porque las cabezas ya sabemos como son, tiene un brillo especial.
    Un beso enorme.

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  11. es un relato que tiene muchas lecturas, como por ejemplo el desprecio que sienten muchos políticos por el pueblo que gobiernan explotándolos en provecho de otros.

    en el relato, el político se llenaba la boca con la palabra "sacrificio", mientras sean otros quienes la asumieran. al final, él también tuvo que dar su propia cuota de sacrificio de una manera aterradora.

    un beso.

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    1. Amigo has dado en el blanco con la interpretación jajaja la autora se inspiro para hacer este cuento en el gobierno de Mauricio Macri, fueron 4 años que los argentinos tuvimos que sufrir ese sacrificio mientras él se la pasaba endeudando el país y otras cosas más que de a poco va saliendo a la luz.

      Un beso.

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  12. Hola Tiffany, murinus2009 aquí.

    Gran historia la de Adriana Cloudy! (Será ella la misma de los comentarios?)

    Vienen spoilers para quien no ha leído el relato advertidos quedan!

    Muy despreciable ese Alcalde tal como lo dicen en los comentarios, hace pensar que el sería el..."protagonista" de esa cena.

    Ese duque resulta un personaje muy bien hecho, dan ganas de felicitarle por su acto, como mínimo lo considero un antihéroe, si no leí mal, parece que se prestaba a ayudar a los más necesitados dándoles refugio en su castillo.
    Luego llega el momento de la cena con un solo plato principal y ahh! que genial! (Tercera vez que el tapabocas me salva de que me vean riendo salvajemente je je)
    Gracias al duque el alcalde y su mujer tambien les tocó hacer un sacrificio.

    Muy buen relato.
    Felicidades a Adriana Cloudy! su creadora.

    Gracias Tiffany! Por compartir este relato y muchas más Gracias! Por Crear está, Iniciativa, fue un Gran Honor para mí participar y mayor Honor que comentarás mis colaboraciones, si lo repites para el Halloween de 2022 cuenta conmigo.

    Invito a los lectores de este blog a que acudan a leer los relatos de quienes colaboraron en la INICIATIVA Leeme un cuento.
    Los que he encontrado hasta el momento son:
    -Campirella del blog:
    Campivampi.blogspot.
    -El Demiurgo De Hurlingham.
    -JP Alexander.
    -Adriana Cloudy.
    -Mag Magade Qumar.del blog:
    Latrastiendadelpecado.blogspot.
    -Yessykan.

    Y quién lo desee puede pasar a leer el que puse en el blog:
    Archivosdelostracismo.blogspot.
    Lo titulé:
    1 De Noviembre Día De Todos Santos.

    Gracias De Nuevo por Todo Tiffany! Te deseo que hayas pasado un Genial Halloween lleno de todo lo que te gusta.

    Cuídate, nos vemos.

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    1. La misma Adriana Cloudy de los comentarios jejeje me alegra que te haya gustado y muchísimas gracias por haber participado de mi iniciativa, me encanto muchísimo leerte y esas anécdotas del Tio Arnoldo estuvieron geniales :3

      Saludos!!!

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  13. Hola Tiffany!!
    Excelente relato, adivine de que fue el hijo del alcalde.
    Besos💋💋💋

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